....creo recordar que Marta, en su mesilla, justo detrás de la ropa interior, guardaba una cajita con multitud de recuerdos de su infancia a los que agarrarse cuando el sol o su sonrisa despertaban nublados. Recuerdo un dado de un viejo parchis el cual le trajeron los Reyes Magos la navidad del 84, el mismo año en el que falleció su padre con el que por cierto no tenia una adecuada relación, tal vez fuera por sus repentinos cambios de humor, por sus continuos escarceos con la vecina del cuarto, o por su maldita afición al ron. Marta le apreciaba, al fin y al cabo era su padre, sin embargo recuerdo con total claridad el momento en el que le comunicamos su muerte, no cambio en absoluto el gesto de su cara, ni siquiera movió un solo musculo y continuó comiendo sopa con una inexplicable frialdad, nunca mas volvió a pronunciar palabra alguna sobre el tema. Entre otros objetos, también recuerdouna gran y dorada moneda, la cual trajo su abuelo en uno de sus viajes de negocios en Portugal, Marta no sabía el valor de la moneda, pero le traía gratos recuerdos asi que tenía el privilegio de estar aí. Su abuelo, representaba la figura paterna de la familia, y continuamente repetía...
" la vida, no consiste en saber esquivar las tormentas que acontecen, sino en aprender a bailar bajo la lluvia"....
No es nuevo este texto, pero estuve repasando el otro dia textos viejos/antigüos e iré poniendo por aqui alguno que lo merezca.
Oh! Visitas nuevas! Qué lujo!
ResponderEliminar¿Y lo que encanta bailar bajo la lluvia los días de calor?
Muá
"cuando el sol o su sonrisa despertaban nublados": me encanta. Y también el último consejo.
ResponderEliminarMuchas veces la indiferencia es el mejor de los aprecios.
ResponderEliminar:) buen finde bonico!
Yo como la Marta de tu texto también tengo mi cajita. Donde hay cosas inexplicables y recuerdos. :D
ResponderEliminaracostumbrarse a la tormenta, así me gusta.
ResponderEliminarlas chicas como marta guardan el dolor sin que los demás se enteren, seguro que no parece tan serena de corazón.
Buen consejo :)
ResponderEliminarMe encanta tu blog, te sigo!
Me ha encantado el mensaje final.
ResponderEliminarMe gusto mucho el relato.
ResponderEliminarMuchas mujeres tenemos esas cajitas con multitudes de recuerdos.
Yo las adoro♥
y éste lo mereceía, sin duda.
ResponderEliminarNo he podido evitar sonreir al ver que no soy la única que guarda dados :)
muá!
Oh, pero si yo también tengo una pequeña caja de los recuerdos. Es de rayas de colores y siempre huele un poco a vainilla :)
ResponderEliminarUn besito.
al fin y al cabo se trata de la ley de la supervivencia, que gane el que mejor sobrelleve las tormentas (:
ResponderEliminartú y yo total de carne y hueso... :)
ResponderEliminarun muá para ti... y otro para Marta :)
Muy buena entrada! Dancing in the rain (de la foto) me encanta!
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